Errores que cometen los viajeros en su primer viaje a Turquía (y cómo evitarlos)

Turquía sorprende a casi todo el mundo que la visita por primera vez. La mezcla de culturas, la comida, los paisajes y la hospitalidad de su gente hacen que sea difícil no enamorarse del país. Sin embargo, como ocurre con cualquier destino nuevo, hay algunos tropiezos típicos que conviene conocer antes de hacer la maleta. Aquí están los errores más comunes del primer viaje a Turquía.

 

panorámica de Turquía

 

Llegar sin internet ni efectivo listo para usar

¿Cuántas veces hemos aterrizado en un aeropuerto extranjero y lo primero que necesitamos es cambiar dinero y el móvil para orientarnos? Bien, pues en Turquía, depender del wifi del hotel o del roaming puede salir caro, literalmente. La solución más cómoda es contratar una eSim Turquía antes de salir: se instala en el móvil sin necesidad de tarjetas físicas ni colas, y al aterrizar ya tienes datos funcionando.

Con el dinero pasa algo parecido, pues la tarjeta de crédito funciona bien en hoteles y restaurantes turísticos, pero en mercados locales, autobuses o tiendas de barrio, todavía la lira turca en efectivo sigue siendo imprescindible. Así que, cambiar algo de dinero nada más llegar, en casas de cambio de la ciudad, suele dar mejor resultado.

Un detalle que se pasa por alto es que algunas aplicaciones del día a día pueden tener restricciones en Turquía. Entonces, merece la pena informarse antes del viaje para no llevarse sorpresas y tener alternativas preparadas en caso de que hiciera falta.

 

santa sofía turquia

 

Querer verlo todo en pocos días

Turquía es enorme, y ese entusiasmo de meterlo todo en una semana acaba agotando a cualquiera. Los trayectos en autobús entre destinos son largos, aunque cómodos, y el tráfico en las metrópolis puede comerse horas del día sin previo aviso. Es por esto que elegir dos o tres zonas por viaje, en lugar de intentar abarcarlo todo, cambia completamente la experiencia.

Dentro de Estambul, por ejemplo, moverse entre barrios lleva más tiempo del que aparece en el mapa. Por lo tanto, reservar las visitas más alejadas a primera hora de la mañana ayuda a evitar los atascos y a aprovechar mejor el día.

Vale la pena también tener en cuenta los vuelos domésticos. Las aerolíneas turcas conectan muy bien las principales ciudades a precios razonables, y en muchos casos volar es más rápido y no sale mucho más caro que el autobús. Es una opción que muchos viajeros descubren demasiado tarde.

Llegar sin saber nada de la cultura local

Hay gestos importantes en Turquía. Al entrar a una mezquita, por ejemplo, hay que quitarse los zapatos y llevar hombros y piernas cubiertos. No es nada complicado, pero quien no lo sabe de antemano puede quedarse sin poder entrar. De ahí que lo mejor es llevar un pañuelo en el bolso siempre.

Aprender dos palabras en turco también ayuda. Estas dos palabras son un merhaba al entrar a una tienda o un teşekkürler al despedirse para generar una reacción genuina en los locales, que valoran ese pequeño esfuerzo. De esta manera, el trato cambia, y con él, la experiencia entera.

Otro error habitual es quedarse solo en los circuitos más visitados. Los desayunos en mercados de barrio, las tardes tomando té negro en una çay evi, los paseos por calles sin nombre en el mapa… Turquía tiene una capa más profunda que la mayoría de los viajeros no llega a ver en su primer viaje, precisamente porque no se apartan del camino marcado.

Debemos dejar claro que ninguno de estos errores arruina un viaje a Turquía, porque el país tiene suficiente para compensar cualquier contratiempo. Pero, conocerlos de antemano permite llegar con más calma para disfrutar mejor de cada momento y volver con ganas de repetir.

 

 

Agradecimiento a Druidabruxus y Hansuan_Fabregas por la cesión de imágenes